Uno puede estar días, semanas o meses esperando que lo llamen para concretar una entrevista laboral. Cuando eso finalmente ocurre, es importante que los candidatos sepan los tipos de entrevista que existen para poder actuar de la mejor forma frente a ellas.

 

A continuación les detallaremos los tres grandes grupos de entrevista laboral:

 

A) Según el objetivo del seleccionador

 

Entrevista dirigida o directa: El entrevistador realiza una serie de preguntas muy concretas y definidas con anterioridad. Por ejemplo:” ¿cuál es su preferencia salarial?”, “¿prefiere trabajar sólo o en equipo?”, “¿sabe inglés o algún otro idioma?”.

 

Si te encontrás con este tipo de entrevista es importante responder de forma clara y concisa, sin extenderse demasiado. Normalmente se utiliza el mismo cuestionario de preguntas para todos los candidatos para después poder comparar. Las mismas suelen utilizarse con la finalidad de filtrar durante las primeras fases del proceso de selección.

 

– Entrevista abierta: El entrevistador hace preguntas generales en un encuentro no estructurado. La idea es que el candidato tome la iniciativa y explique con detalle todo lo que se le pregunta. Por ejemplo: “Cuénteme de usted”, “¿cómo enfrenta situaciones de estrés?”, “¿qué experiencia profesional tiene en el sector?”.

 

En este tipo de entrevista es importante que pienses qué vas a responder, estructurar las respuestas y explicarlas con argumentos. Con este tipo de preguntas hay que evitar contestar de forma escueta o con monosílabos. Si el seleccionador desea que continúes detallando es posible que se quede en silencio para que sigas hablando.

En estos casos el objetivo del seleccionador es ver cómo se desenvuelve el entrevistado, analizando además de las cuestiones técnicas, las características de la personalidad del candidato.

 

– Entrevista mixta: Es un mix de las dos primeras. Es el tipo de entrevista más común, dado que permite al entrevistador comenzar utilizando un guion establecido para luego dejar que el candidato se extienda en otras cuestiones y opiniones. De esta forma se obtiene una visión más amplia del candidato.

 

B) Según el número de participantes

 

Entrevista individual: Es más habitual. Tiene lugar entre el candidato y un representante de la empresa que ofrece el puesto, o de una consultoría contratada para llevar a cabo el proceso de selección. Con este tipo de entrevistas se consigue una mayor profundización en los temas que en las entrevistas grupales.

 

Entrevista de panel: Son aquellas en las que el candidato se enfrenta a más de un entrevistador al mismo tiempo. Generalmente se realizan para acortar fases en el proceso de selección. Comúnmente los entrevistadores pertenecen a diferentes departamentos dentro de la empresa. Por un lado suele ser alguien de RRHH y por el otro, el/la responsable del departamento al que el candidato se uniría.

 

En este tipo de entrevistas es importante actuar con naturalidad, respondiendo cada pregunta a quien te la plantea.

 

Entrevista grupal o dinámica de grupos: Se trata de entrevistas donde varios candidatos se “enfrentan” a uno o más entrevistadores. El objetivo es evaluar ciertas habilidades y actitudes de los candidatos: capacidad de liderazgo, persuasión, capacidad de escucha, empatía, trabajo en equipo, etc.  El tipo de prueba utilizado y las habilidades más valoradas por los entrevistadores dependerán de los requisitos del perfil que se esté seleccionando para cada vacante.

 

C) Según el medio utilizado

 

Cada vez son más frecuentes las entrevistas por teléfono e Internet. Éstas permiten ahorrar tiempo al entrevistador y entrevistado, aunque se “pierde”  información al no poder evaluar aspectos como el lenguaje corporal o el aspecto físico. En este tipo de entrevistas cobran mayor importancia aspectos como el tono de tu voz o la utilización de un lenguaje adecuado.

 

En futuras publicaciones explicaremos que debes tener en cuenta a la hora de una entrevista vía Internet o telefónica.

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